martes, 25 de febrero de 2014

Inmigrandes


"¡Protegemos la vida!" es el lema que acuña el Gobierno para defender la reforma del aborto. Pero es despreciable decir semejante gilipollez mientras quince inmigrantes mueren en Ceuta después de ser disuadidos con bolas de goma y gases lacrimógenos cuando intentaban cruzar la frontera nadando; ni siquiera fueron socorridos por la Guardia Civil a pesar de estar extenuados y cargar con los cuerpos de sus compañeros muertos. Y para colmo desde la Administración no se depuran responsabilidades sino que se alaba la pésima actuación policial a sabiendas de que esos pobres parias apenas tienen capacidad económica y legal para defender sus derechos como ser humano.


Aunque qué se puede esperar de un país en el que un embrión tiene más derechos que un inmigrante subsahariano sin papeles...

No hay comentarios:

Publicar un comentario