miércoles, 28 de marzo de 2012

Crudoscopio diario

Futbolista que porta una camiseta con las iniciales de una oenegé que coopera con el desarrollo infantil mientras calza botas de una marca que explota niños en Asia.

Político que habla de justicia y democracia cuando hay centenares de imputados por corrupción dentro de su mismo partido el cual financia sus mítines y campañas electorales con fondos ilícitos que después devolverá a sus prestamistas en clave de favor.


Católico que rechaza el aborto mientras una mujer está embarazada por la violación de su marido maltratador y una madre quinceañera es incapaz de mantener a su hijo.

Militar que levanta su patria asesinando civiles inocentes en países ajenos al suyo creyendo que contribuye a un mundo mejor cuando en realidad defiende los intereses políticos y económicos de una minoría elitista.

Escritor auténtico que resta en el olvido mientras best-sellers acaparan el sector del libro y la tendencia cultural se desplaza hacia la fina línea de la vacuidad.

Banquero que consigue beneficios gracias a las acciones militares en las que cotiza su entidad mientras se le concede más ayudas por parte del gobierno y se reserva una desorbitada pensión vitalicia.

Niño pequeño que siente la terrible necesidad de poseer el recién anunciado juguete después de una larga sesión de televisión.

Adolescente que consume de forma enfermiza la moda dictada sin llegar a ver más allá de su disfraz.

Inmigrante que recibe el desprecio de sus congéneres por "quitarles el trabajo" mientras éste cotiza como todo ciudadano e incluso acepta empleos denigrantes que ningún nativo aceptaría.

Policía que reprime manifestaciones obreras y estudiantiles a base de violencia mientras sus hijos estudian en barracones y su sueldo es recortado.

Yo que escribo esto por necesidad cuando vivo en esta turbia y odiosa monotonía.