martes, 10 de enero de 2012

Cinismo u otros

Camello, león y luego niño. 
¿O primero perro y después lobo? 
¿Lobo estepario? 
Mejor dentro de un barril.
Y vuelta a empezar,
a rodar sobre uno mismo.

Pero dime, chico.
¿Firmas tu vital decepción
con "s" de suicidio?
¿O esa "s" es de -intentar- ser?

Quizás, simplemente,
seas el propio verdugo
de tu retórica
existencial.

Pero, tranquilo, chico,
no campas impermeable
al tic-tac de la nada eterna,
porque nada es eterno,
y así queda zanjado,
al llegar al último lecho.

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